sábado, 12 de julio de 2008

Primero, la Constitución

No estamos inventando nada nuevo si afirmamos que el primer paso para asegurar la durabilidad de los asombrosos cambios que el Uruguay ha experimentado desde el primero de marzo de 2005 es la reforma de la Carta Magna. Lamantablemente tenemos la sensación de que desde el gobierno no se ha insistido en tan fundamental punto con la necesaria tenacidad. No hablaremos aquí de la reelección, el voto consular, la eliminación del ballotage y otras propuestas necesarias que ya han sido presentadas previamente, sino que aportaremos ideas propias que se agregarán a aquellas para crear una Contitución más justa y solidaria.
1.Habilitar votantes cubanos: Siguiendo la experiencia fantástica del hospital de ojos, creemos que no solamente de médicos cubanos está necesitada nuestra sociedad; afirmamos con total seguridad de no estarnos equivocando que si los cubanos han logrado construir un país de un nivel tan envidiable bien haríamos en permitirles que aporten sus sufragios en nuestras elecciones para asegurar que no volvamos a cometer los errores del pasado.
2.Eliminar las restricciones de edad para el sufragio: Loable nos parece la idea de disminuir la edad requerida para emitir el voto. Loable más incompleta; creemos firmemente que en la sociedad de hoy todos los uruguayos deberían estar habilitados para ejercer el voto independientemente de su fecha de nacimiento. Estamos seguros de la capacidad de nuestros maestros y profesores para enseñar a los impúberes el arte del buen sufragio. Por otra parte aquellos niños que aún no sean capaces de leer y escribir serán acompañados al cuarto secreto por delegados del Encuentro Progresista que se asegurarán de que emitan su voto con corrección. De todas formas este será un asunto menor porque con las reformas educativas que tenemos planeadas en breve no habrá en este país un bebé de ocho meses que sea incapaz de leer o escribir.
3. La más revolucionaria y audaz de nuestras propuestas así como la más necesaria. Todos sabemos que la Constitución es invocada frecuentemente por los representantes de la derecha oligárquica, reaccionaria y antipopular (D.O.R.A.) para intentar frenar los necesarios cambios promovidos desde la izquierda. Pues bien, creemos de imperiosa necesidad la redacción de una constitución alternativa. Esto no significa que tengamos que derogar la actual en su totalidad, sino que cuando el gobierno lo necesite podrá acudir a la Constitución B (por llamarla de alguna manera, aunque creemos que Constitución del Pueblo sería un nombre más ajustado) sin riesgo de ser acusado por la D.O.R.A. de estar incurriendo en inconstitucionalidades de tipo alguno.
4.No solamente dos constituciones tendrá nuestro país sino dos presidentes, para permitir que el presidente A viaje libremente por el mundo concretando los fantásticos acuerdos comerciales que tanto bien hacen a nuestra economía acompañado de la necesaria comitiva mientras el presidente B permanece en el país ejerciendo las funciones de mandatario.Solamente en el caso de que el presidente B tampoco se encuentre en el país dichas funciones serán asumidas por el vicepresidente. Si en un determinado momento no se encuentra en territorio del país integrante alguno del equipo de gobierno ( Cosa que puede ocurrir, dada la abundancia de oportunidades generadas por el gobierno progresista) se habilitará al presidente a gobernar vía web.
Por supuesto, no vayan a tenes la osadía de pensar que estas reformas persiguen algún tipo de fin electoralista; el bienestar de nuestro amado país es lo único que nos mueve. Como dijo el maestro Evo: "¡Si esto es ilegal encárguense de hacerlo legal!"

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